Seguridad

Paper: CID en materia de seguridad alimentaria

“Cooperación Internacional para el Desarrollo en materia de seguridad alimentaria: El papel de la ONG ChildFund México”.

Por: Sandra Elena Silva Vázquez*

Resumen

Uno de los principales problemas de desarrollo, es el procurar la seguridad alimentaria para toda la población mundial. Algunas de las acciones para lograrlo son aquellas provenientes de la Cooperación Internacional para el Desarrollo ejecutadas por las organizaciones no lucrativas (ONG/OSC). Sin embargo, en seguridad alimentaria, la CID más conocida es la denominada cooperación multilateral, emprendida por organismos multilaterales en especial la FAO. Sin embargo y debido a los cambios de paradigma y la incursión de nuevos actores en la CID, las ONG comienzan a tener gran protagonismo con sus acciones de cooperación internacional en favor del desarrollo y de la seguridad alimentaria.

Palabras clave:

Cooperación Internacional para el Desarrollo, seguridad alimentaria, organizaciones no gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, huertos de traspatio, disponibilidad y acceso a alimentos, micro social, desarrollo humano, capacidades, autoconsumo.

Introducción

Existen alrededor de 815 millones de personas subalimentadas en el mundo, 42.5 millones de ellas, provienen de América Latina y el Caribe (FAO, 2017). Autores como Jean Ziegler aseguran que lo anterior se contradice al afirmar que, en el planeta, se produce suficiente comida para alimentar al doble de la población mundial, sin embargo, existe gran desigualdad en la distribución de la riqueza para la obtención alimentos (Ziegler, 2005).

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) confirma lo planteado anteriormente y argumenta que el problema recae principalmente en la distribución de estos, evidenciando la necesidad de ser más eficientes y sostenibles en las formas de producción y distribución (PMA, 2011).

De acuerdo con los dos planteamientos anteriores, se entiende que el problema que enfrentan las personas que sufren de inseguridad alimentaria se basa principalmente en el acceso económico y físico que se tenga a los alimentos y no en la cantidad de producción de estos, tomando en cuenta factores como la distribución. Los antes mencionados, son elementos que se muestran en el concepto actualmente utilizado de seguridad alimentaria.

La seguridad alimentaria se enmarca en los objetivos de desarrollo planteados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Anteriormente, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en su primer meta establecían lo siguiente: “Erradicar la pobreza extrema y el hambre” (ONU, 2013). Más tarde se establecen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) cuya meta número dos es la siguiente: “Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible” (ONU, 2015).

La Agenda 2030 y la del milenio, no son las únicas acciones de CID a favor de la seguridad alimentaria, hay algunas otras emprendidas por otras organizaciones como aquellas que pertenecen al tercer sector.

Es el interés del presente trabajo conocer dichas acciones a través de una organización seleccionada como estudio de caso, por lo tanto, se hará mención de tres variables importantes: la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID), la seguridad alimentaria y las organizaciones no gubernamentales (ONG) u organizaciones de la sociedad civil (OSC)[1].

Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID) y las Organizaciones no lucrativas (ONG/OSC):

Desde su surgimiento al término de la segunda guerra mundial, la cooperación internacional se ha visto marcada por distintos cambios que han contribuido a la inclusión de los llamados actores no tradicionales (las ONG/OSC algunos de ellos).

La forma de cooperación tradicional, es decir la Norte-Sur buscaba generar desarrollo en los países que eran considerados subdesarrollados, es decir, aquellos provenientes del Sur. Al respecto, Duarte y González mencionan lo siguiente: “frente a este panorama impulsado por una especie de deuda histórica y moral que en términos más realistas buscaba no perder completamente la influencia sobre las excolonias…las antiguas potencias coloniales fueron las primeras en ensayar la cooperación internacional dirigida al denominado Tercer Mundo” (Duarte y González, 2014:124).

Este modelo de cooperación fue debilitándose sobre todo en los años noventa, para Dubois esta crisis responde a dos factores primordiales: primero, la deuda moral que muchos países tenían con sus antiguas colonias no era ya razón de peso para contemplar a la CID dentro de sus prioridades; el segundo factor, es el que denomina la fatiga de la cooperación, derivado de los resultados poco efectivos y eficientes hacia el impulso del desarrollo en los países del Sur (Dubois, 1995).

En esta misma época surgen nuevos paradigmas del desarrollo, como el de desarrollo humano, en gran parte gracias a las aportaciones de Amartya Sen sobre la ampliación de las capacidades de las personas como proceso de desarrollo (Griffin, 2001).

El PNUD aporta una definición de desarrollo humano que retoma el pensamiento de Sen: “El desarrollo humano comprende la creación de un entorno en el que las personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e intereses…implica ampliar las oportunidades para que cada persona pueda vivir una vida que valore” (PNUD, 2018).

Es en la misma década de los noventa cuando existe un mayor surgimiento de las ONG y OSC en el terreno de la CID adquiriendo gran protagonismo. Bombarolo aporta algunas explicaciones sobre las posibles causas de este fenómeno: una de ellas es la crisis del Estado de bienestar, las demandas de la sociedad civil por ocupar espacios públicos y atender necesidades sociales surgidas muchas veces de los problemas sociales a enfrentarse (Bombarolo, 1995: sp).

Las ONG surgen de circuitos de cooperación oficial para apoyar proyectos sociales emprendiéndolos de manera micro social, teniendo relaciones internacionales y locales y sus programas de desarrollo se ajustan a ambos ámbitos (Becerra et al, 1997).

Dichas organizaciones son de carácter privado y son actores sociales con fines solidarios y altruistas (Jerez y Revilla, 2012). Tienen la característica también de tener voluntarios o voluntarias entre sus integrantes y ser organizaciones autónomas (Salamon, 2001).

En la actualidad, la mayoría de las ONG/OSC orientan sus actividades a tres principales esferas de participación: 1) el desarrollo (local o comunitario), 2) la lucha por la profundización de la democracia y 3) el enfoque de derechos. (Sánchez, 2012).

En la CID, las organizaciones no lucrativas han tenido participación internacional en diversos foros donde se enfatiza participación de la sociedad civil como actor primordial para el logro de objetivos del desarrollo como el Foro Internacional sobre Sociedad Civil y Eficacia de la ayuda de 2008, por poner un ejemplo.

Igualmente han tenido participación importante dentro de la FAO en temas de seguridad alimentaria, en 2012 el organismo cedió una oficina de enlace y espacio de trabajo a las organizaciones provenientes de la sociedad civil, entre muchas otras actividades de las cuales, las organizaciones han sido parte (FAO, 2013).

Seguridad alimentaria:

 El concepto de seguridad alimentaria se ha transformado desde su introducción en los años setenta. Su evolución ha sido parte de un continuo de sucesos y aportes que han permitido su definición actual. La más recurrida y en la que se basa este trabajo, es la introducida por la FAO.

El siguiente cuadro muestra la evolución en las definiciones de seguridad alimentaria. En los años setenta, el centro de estudio de la seguridad alimentaria era la disponibilidad, posteriormente, en los años ochenta se entiende que el principal problema era el acceso físico y económico a los alimentos ya sea de manera individual o familiar, y más tarde, en los años noventa, los componentes de inocuidad y utilización biológica complementan el concepto actualmente establecido:

CUADRO 1: Evolución del concepto de seguridad alimentaria

AÑO CONCEPTO
1974 “disponibilidad en todo momento en el mercado mundial de suministros de alimentos básicos para sostener el consumo creciente y contrarrestar las fluctuaciones en producción y precios” (FAO)
1983 “…asegurar que todas las personas en todo momento tienen acceso físico y económico a los alimentos básicos que necesitan” (FAO)
1986 “acceso a todas las personas, en todo tiempo, a cantidades de alimento suficientes para una vida activa y saludable” (BM)
1996 “existe cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y sana”. Sus elementos son: la disponibilidad, el acceso físico y económico, la utilización de alimentos y la estabilidad en los tres componentes anteriores (FAO).

Fuente: Elaboración propia con información de FAO y BM

La mayoría de las personas subalimentadas en el mundo, se ubican en las zonas rurales donde la obtención directa de alimentos y de ingresos está basada en la agricultura y la ganadería. El desarrollo en el sector agrícola no es suficiente para fomentar la seguridad alimentaria de las comunidades, también es necesario incrementar el consumo de alimentos de las familias pobres y crear medios sostenibles para ello (FAO, 1992). Para la FAO, “el estado nutricional de la población debe considerarse como indicador fundamental de desarrollo” (FAO, 1992: sp).

Las familias que habitan en zonas rurales se alimentan principalmente de lo que obtienen para autoconsumo, sin embargo, su productividad muchas veces no es óptima por lo que algunas sufren de subconsumo de alimentos (Gasca, 2003).

Para poder obtener dichos alimentos, las familias rurales recurren a los huertos de traspatio o huertos familiares. El huerto “es considerado un agroecosistema y ha sido incluido en programas gubernamentales con el fin de mejorar la seguridad alimentaria y contribuir a la reducción de la pobreza” (González et al, 2013: 147)

Ahora bien, en párrafos anteriores se han mencionado las variables que son del interés de este trabajo. La ONG seleccionada fue ChildFund México, establecida hace más de 40 años en el país. Es una organización proveniente de Estados Unidos y cuyo objetivo es la defensoría de los derechos de la niñez y el desarrollo. Trabaja en los 7 estados más pobres de la República Mexicana, incluyendo Puebla y Chiapas donde se desarrollaron los proyectos de seguridad alimentaria que fueron analizados (ChildFund México, 2018).

Los dos proyectos analizados tienen similitudes y diferencias, sin embargo, el objetivo y las formas de trabajo fueron las mismas:

 CUADRO 2: Proyectos analizados

Proyecto Chiapas Proyecto Puebla
El proyecto de apoyo a comunidades de Tapachula nace en 2014 bajo una alianza entre grupo Herdez y ChildFund México.

Tenía como objetivo mejorar la nutrición de niños y niñas de 0 a 12 años y sus familias, promover el autoconsumo y producción de propios alimentos, con ello generar ahorro a las familias y posteriormente la posibilidad de vender sus productos (hortalizas, gallinas y huevo). Lo anterior mediante la construcción de huertos de traspatio y granjas, así como capacitación técnica.

El proyecto de desarrollo comunitario de Huehuetla inicia en 2011, gracias a una alianza entre Compartamos Banco y ChildFund México y ejecutado por la OSC “Niños Totonacos A. C.”

Bajo el mismo diseño, el proyecto buscaba atender a familias de 18 comunidades, instalando huertos de traspatio y granjas, capacitando a las familias en seguridad y soberanía alimentaria. la población objetivo eran familias con menores de 0 a 12 años. El proyecto ya no está vigente.

 Fuente: Elaboración propia con datos de ChildFund México 2011 y 2013

 

Para poder analizar ambos proyectos se recurrió a una matriz de fortalezas y debilidades y se mencionaron características identificadas tanto en los documentos compartidos como en las entrevistas semiestructuradas realizadas a los coordinadores y encargados, igualmente se identificaron puntos importantes sobre el trabajo de la ONG respecto a la seguridad alimentaria

A continuación, se presenta el resumen de las matrices de análisis construidas:

CUADRO 3: RESUMEN DE ANÁLISIS

ASPECTOS IDENTIFICADOS
Promueven el desarrollo de las comunidades a nivel micro social, si se considera que el concepto de desarrollo humano parte de que se debe crear un entorno para que las personas desarrollen su potencial y amplíen sus oportunidades.

-Confirman en cierta medida lo siguiente: “Un proyecto de cooperación al desarrollo, según el enfoque de Sen, debe expandir las capacidades y agencia de las personas. Es decir, se deben ampliar las opciones reales y valoradas por las personas a la vez que aumentar sus habilidades para ayudarse a sí mismas y que se conviertan en agentes de cambio” (Fernández, Hueso y Boni, 2012: 1544).

-Cumplen con el principio de apropiación. Las familias fueron capacitadas para obtener conocimientos que les permitirán aplicarlos incluso cuando la ONG finalizara su participación. En el caso de Puebla, el proyecto fue implementado primero por la OSC y en ambos casos, ejecutado por los mismos beneficiarios.

-La seguridad alimentaria en México, sobre todo en zonas rurales, es un problema principalmente de acceso ya sea físico o económico, por lo tanto, la efectividad de estos proyectos recae en que la producción de alimentos, por parte de la propia familia, generando canales productivos directos que permiten igualmente un acceso físico directo a alimentos. Lo anterior no responde a la necesidad de las familias a mejorar su poder adquisitivo, pero si promueve el ahorro, permitiendo que algo del dinero utilizado en alimentos y transporte para adquirirlos, sea utilizado en otros servicios. Es decir, se apoya el autoconsumo, que es una característica de la mayoría de las familias rurales.

-Los proyectos dependen de la participación de las familias lo que lo hace depender a su vez de la asistencia, interés y disponibilidad de las personas participante, implica una labor de convencimiento y trabajo constante para los colaboradores.

-Los proyectos tienen un alcance pequeño, lo cual en términos generales probablemente no tenga un impacto a nivel municipio en cuanto a promedios reales de medidas como seguridad alimentaria o desarrollo ya que es realizado en pequeñas comunidades y a un número reducido de personas.

-La organización interpreta a la seguridad alimentaria primeramente desde su disponibilidad y acceso físico por lo cual recurre a la construcción de huertos y granjas de traspatio, medida que también fue fomentada por el PESA en su momento, pero la organización lo realiza a nivel micro social y que es identificada como una de las estrategias para obtener alimentos por parte de las familias rurales.

-La organización concibe que la seguridad alimentaria es el eje central de promoción del desarrollo, partiendo de que el implementar proyectos de esta índole coadyuvará a la mejora en la economía de las personas y mejorará la nutrición de las familias, lo cual coincide con lo dicho por la FAO cuando argumenta que el estado nutricional de una población, debe ser un indicador de desarrollo.

Fuente: Elaboración propia

 

CUADRO 4: COMPONENTES DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

COMPONENTE DE SEGURIDAD ALIMENTARIA CARACTERISTICAS DEL PROYECTO
Disponibilidad La obtención de sus propios alimentos para autoconsumo (sin embargo, no supone la disponibilidad de todos los alimentos que conformarían la canasta básica y sólo aquellos que se plantan y producen como el huevo y la carne de pollo y las hortalizas producidas)
Acceso físico y económico  Los proyectos promueven la producción de alimentos, omitiendo los gastos de transporte para obtener comida y el de la compra. Los proyectos buscan el ahorro económico y promueven el acceso físico de los alimentos, no generan ingreso (la comercialización no ha sido bien establecida)
Utilización de alimentos La vigilancia nutricional, las asesorías nutricionales y los alimentos que se ha buscado plantar con el fin de obtener micronutrientes, pueden ser elementos que faciliten el cumplimiento de este aspecto, así como el tomar en cuenta los productos propios de la región y la dieta de las familias, para cultivar productos que fueran culturalmente aceptables
Estabilidad en los componentes

Por ser proyectos con ciertas características, dependerá de las condiciones en que la comunidad siga trabajando y la organización apoyando el mismo o bien evaluando su impacto.

 Fuente: Elaboración propia

 

 

Si bien el análisis de los proyectos fue basado principalmente en la seguridad alimentaria y el desarrollo humano, también existieron algunos cuestionamientos sobre la forma de trabajo de ChildFund México. Una observación fue la falta de interés por realizar evaluaciones de impacto que permitieran saber si efectivamente la vida de las familias beneficiarias mejoró, lo cual debería ser el principal objetivo de un proyecto de cooperación. O bien, hacer evaluaciones para conocer si el proyecto es sostenible. Otro cuestionamiento es el saber, si por la naturaleza de las organizaciones y su dependencia de recursos de los donadores, en cierta medida se conviertan en fábricas de proyectos, que buscan constantemente generarlos para obtener recursos y continuar vigentes y funcionando.

Algunas conclusiones surgidas del trabajo de investigación destacan la importancia de la seguridad alimentaria como indicador de desarrollo, los proyectos de cooperación sobre ese tema deben entonces estar ligados no sólo a promover una buena alimentación, sino que esta sea constante sin limitantes de acceso y disponibilidad de alimentos. Igualmente, cabe destacar que los proyectos presentados fueron ejecutados en áreas muy reducidas a un pequeño grupo de personas, y si bien por su naturaleza es posible replicarlos, es probable que no contribuyan a crear un gran impacto en los indicadores estatales de seguridad alimentaria.

Es también relevante recalcar que la seguridad alimentaria en un país tiene también relación con los ingresos de las personas, la distribución de alimentos sobre todo en aquellas zonas apartadas, el consumo y lo hábitos alimenticios (Torres, 2003)

Por último, cabe recalcar la importancia de las personas en los proyectos de cooperación como protagonistas de su propio desarrollo, independientemente de teorías o debates o incluso de estadísticas. El desarrollo humano en un proyecto resalta la necesidad de elevar las capacidades de las personas para que lo anterior pueda ser alcanzado.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Becerra et al (1997) “Organismos no gubernamentales: Definición, presencia y perspectivas” (p. 117-131) Recuperado de http://historico.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derhum/cont/28/pr/pr35.pdf (24 septiembre 2017)

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ChildFund México (2017) “Hoja de Datos”

ChildFund México (2017) “Programa de desarrollo comunitario en comunidades de Tapachula”

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M Salamon, L. (2001). La sociedad civil global. Las dimensiones del sector no lucrativo. Fundacion BBVA/BBVA Foundation.

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Torres, F. T., & Trápaga, Y. (2003). Seguridad alimentaria, seguridad nacional. Plaza y Valdés.

Ziegler, J. (2005). L’empire de la honte (p. p173). Paris: Fayard. Traducción propia

[1] En el presente trabajo se utilizarán ambos términos, ONG y OSC. Recurriendo a Mochi y Girardo que enfatizan que las ONG son aquellas organizaciones que surgen del Norte mientras que las OSC son aquellas provenientes de los países del Sur, algunos autores no hacen esta diferenciación, sin embargo, para términos prácticos será usada en este texto. (Mochi y Girardo, 2012).


* Maestra en Cooperación Internacional para el Desarrollo por el Instituto de investigaciones Dr. José María Luis Mora.

 

 

La necesidad de organizarse desde la empatía

Por: Giselle Quezada Martínez* 

Existen múltiples organizaciones civiles en México, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Solidaridad y Acción Voluntaria (ENSAV) 2012, anualmente se realizan 192 millones 500 mil acciones voluntarias, en áreas como salud, educación, seguridad, desarrollo social, ambiente, etc. ¿Son muchas o pocas? ¿Qué motiva a una persona a realizar voluntariados y/o a conformar una organización civil? La experiencia dentro de una asociación civil puede describir circunstancias en las que sobresale la buena voluntad, donde las personas simplemente sorprenden, sin embargo, también hay anécdotas donde inmediatamente se reconoce un mal sabor de boca, porque parecería que muchas personas requieren recibir algo a cambio siempre.

Paper: Cooperación Internacional y Seguridad Alimentaria y Nutricional

“De México a Nicaragua. Cooperación Internacional y Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN): Estudio de caso del proyecto Amaranto (FCAPPCCA), 2010-2015”.

Por: Maria de los Angeles Blandón Salinas *

 

Resumen

En el actual escenario mundial la Cooperación Internacional para el Desarrollo ha evolucionado propiciando un nuevo mecanismo de ayuda donde los países del sur son los protagonistas. En este contexto, en la región Centroamérica, la política exterior de la Cooperación Internacional Mexicana ha impulsado la Cooperación Sur-Sur como una nueva herramienta para dar respuesta a las problemáticas comunes y propiciar el camino hacia el anhelado Desarrollo, conformándose alianzas políticas para defender intereses comunes y aprovechar las oportunidades de una inserción en el sistema de la ayuda internacional, siendo Nicaragua un ejemplo particularmente muy cercano con México. Para ello se hizo una investigación titulada: “De México a Nicaragua. Cooperación internacional y Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN): Estudio de caso del proyecto Amaranto (FCAPPCCA), 2010-2015”.

Como parte de los antecedentes se hace mención que el 27 y 28 de mayo de 2010 se llevó a cabo, en la ciudad de Managua, Nicaragua, la V Reunión de la Comisión Binacional México-Nicaragua. Como parte del Programa de cooperación se aprobó el Proyecto “Fortalecimiento de las capacidades agroindustriales pre y pos cosecha del cultivo del Amaranto, 2010-2015 (FCAPPCCA)” en materia de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en la comunidad La Tejana de Chinandega, Nicaragua. Actualmente, el tema de (SAN) continúa vigente dentro de las temáticas de la agenda nacional nicaragüense y de la Cooperación Internacional mexicana.

Palabras clave: Cooperación Internacional al Desarrollo, Cooperación Sur-Sur, Cooperación Tradicional Norte- Sur, Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN).

Proyecto de Cooperación Sur-Sur

La llamada Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN)[1] en el mundo, ha marcado el inicio de una era vinculada al seguimiento de la visión de un mundo sin hambre y sin desnutrición, trastocando el actual papel de la Cooperación Internacional y sus proyectos para el Desarrollo.

En el marco de esa reconfiguración internacional, la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID) ha optado por nuevas modalidades como la reciente Cooperación Sur-Sur (CSS), “que está basada en relaciones directas y horizontales entre países que enfrentan problemas comunes y que tienen como propósito superar a partir de esfuerzos conjuntos los desafíos del desarrollo que fueron vinculados a una Cooperación Tradicional Norte-Sur (C/T N-S)” (Ayllón,2007, p.88).

Con base en esa definición, la llamada Cooperación Sur-Sur (CSS) y su proceso de aprendizaje ha conllevado un sentido crítico para mejorar su proceder en el Sistema Internacional. En ese contexto, el motivo del presente e-paper es abordar el caso de la Cooperación Sur-Sur mexicana como el continuum de la cooperación tradicional Norte- Sur, a pesar de que en el discurso se expresa la implementación de una Cooperación más horizontal y de beneficio mutuo. Asimismo, analizar el rol que ha tenido el eje de la Cooperación Internacional mexicana dirigida a la región Centroamericana, en países como el caso de Nicaragua,  con la temática de Seguridad Alimentaria y Nutricional a través de un estudio de caso: “Proyecto fortalecimiento de las capacidades agroindustriales pre y pos cosecha del cultivo Amaranto (FCAPPCCA), 2010-2015”, con el fin de observar: aspectos de mejora en términos de resultados, continuidad y sobre todo de eficacia de la Cooperación mexicana en su carácter de cooperante dual.

La Cooperación Sur-Sur del caso mexicano, ¿es el continuum de la Cooperación Tradicional Norte- Sur?

El escenario internacional actual demuestra que han surgido nuevas modalidades de cooperación más allá de la llamada Cooperación Tradicional Norte-Sur (CT Norte-Sur). Históricamente la CT Norte-Sur fue considerada como aquella que se realizaba de un país desarrollado hacia otro país en vías de desarrollo o con menor nivel de desarrollo (Bracho, 2014, pp. 89-113). Este tipo de modalidad estaba basada en la importancia del conocimiento que podían aportar los llamados países desarrollados a los países menos desarrollados en temas de: experiencia, transferencia de conocimientos, no injerencia política, el respeto a terceros, lecciones aprendidas, prácticas significativas, uso de tecnología, etc. En ese contexto, los donantes operaban con amplios márgenes de discrecionalidad en la medida en que, aún existiendo marcos jurídicos vinculantes que regulasen y obligasen a cumplir los compromisos de ayuda, no se cumplían de manera obligatoria, distorsionando la naturaleza, objetivos y/ o cometidos de la CID[2].

Años más tarde, surgiría la Cooperación Sur-Sur (CSS) para encaminar los procesos de independencia y desarrollo de los países del Sur (Ayllón, 2007, p.22) la cual fue conceptualizada como aquella modalidad de cooperar entre un país en desarrollo y con otro país menos desarrollo, pero cuyas relaciones serían más de carácter horizontal acreditada por el apoyo mutuo con el fin de compartir conocimientos, experiencias y hasta recursos financieros y promover el desarrollo en sus distintas esferas (Ayllón, 2007, p.5). Sin embargo, en nuestros días se afirma que la demarcación de la línea fronteriza entre la Cooperación Tradicional CT Norte-Sur y la CSS se ha ido desvaneciendo, siendo el poder de la cooperación internacional de los países del  Norte aún persiste y ha incluido acciones que dejan al descubierto que en la inmensa mayoría de los países del Sur y con el papel de una Cooperación Sur-Sur se sufre de un poder viciado y manipulado por los Estados más poderosos que incluye irónicamente principios normativos como: “el respeto de la soberanía, la asociación de colaboración entre iguales; no condicionalidad; la no injerencia en los asuntos internos; beneficio mutuo y principios operativos: rendición mutua de cuentas, transparencia y coordinación  de  resultados” (ONU, 2012, pp. 7-8).  Surgiendo la incógnita: ¿Acaso la Cooperación Sur-Sur en el caso mexicano es aún el continuum o la réplica de las características de la Cooperación Tradicional Norte- Sur?

Desde un punto de vista, esta interrogante es una tarea compleja para responder, ya que se argumenta que la Cooperación Sur-Sur mexicana, a pesar de ser una modalidad más horizontal en el contexto de la llamada Eficacia de la Ayuda, se ha concentrado en una asistencia técnica respondiendo a la rigurosidad de la agenda de la eficacia, del triple mandato (Adaptar, Enriquecer e Identificar) del Programa de Acción de Accra (art. 19e del PAA)[3] pero reproduciendo así, las prácticas de la Cooperación Tradicional (CT Norte-Sur): relaciones asimétricas, ayuda atada, priorización de intereses, corriendo el peligro de caer en el papel de los países “del Norte” que no quieren perder su protagonismo en el Desarrollo.

La premisa anterior, resulta bastante interesante pues, lejos de llevar a una posición pesimista de la Cooperación Sur-Sur, sirve de estímulo para estudiar la Cooperación mexicana a través del siguiente estudio de caso, y así, analizar el papel de la eficacia de la Cooperación Internacional de México.

Cooperación Internacional Mexicana hacia Nicaragua en materia de Seguridad Alimentaria: Caso del Proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Agroindustriales Pre y Pos Cosecha del cultivo del Amaranto 2010-2015.

Los estudios de caso sobre los proyectos de la CID se han convertido en una práctica en el aprendizaje y mejoramiento de la eficacia, ya que generan un conocimiento que aprecia la realidad de los proyectos de Cooperación para el Desarrollo sin llegar a una evaluación propiamente dicha.

En ese ámbito, casos como el proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Agroindustriales Pre y Pos Cosecha del Cultivo del Amaranto en Nicaragua 2010-2015, en un momento estuvo dotado del siguiente cuestionamiento complejo: ¿Por qué la Cooperación Internacional mexicana en Nicaragua en materia de SAN a través del estudio de caso del proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Agroindustriales pre y pos cosecha del cultivo del Amaranto (FCAPPCCA), ha sido parcialmente eficaz en la comunidad La Tejana de Chinandega, Nicaragua?

El proyecto nació en 2010 en el marco de la V Reunión Binacional México-Nicaragua. Para el estudio de caso, la zona de intervención era la comunidad La Tejana, geográficamente considerada la más grande en la costa del Pacífico con una superficie de 1,308 km2:

Mapa 01: División Política y Administrativa de Nicaragua

En el tema del relieve, la zona estaba comprendido por una fila volcánica, erosionada, frágil y poco factible, por un lado, para la inversión de capital extranjero en una iniciativa de cooperación, así como para la introducción por primera vez de un cultivo como el Amaranto. El Amaranto era considerado como una de las principales plantas alimenticias que formó parte de la vida ritual de los indígenas de esa zona (López, 2007, pp. 3-29). Llamado huauhtli en náhuatl, ahparie en purépecha, tez o xtes en maya, wa’ve para los wixáricas o guegui en rarámuri, contenía altas propiedades en lisina clasificada como pseudocereal. Sin embargo, la ventaja de este cultivo es que era adaptable a suelos rocosos y frágiles lo que permitiría insertarse en un ámbito tan vulnerable como el suelo nicaragüense. He ahí la propuesta muy concreta y acertada de México en introducir el proyecto del Amaranto. (Velasco & Villela,2018, p. 21.).

Por otro lado, según López Acotto y Villapando (2008), en el contexto del Proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Agroindustriales Pre y Pos Cosecha del Cultivo del Amaranto el aparato estatal era sumamente frágil para mejorar las condiciones de vida de su población, por lo que la Cooperación Internacional mexicana respondía a las necesidades presentadas por Nicaragua y por medio de una colaboración solidaria y de complementación mutua que se ofrece a los países receptores. No obstante, entre una de sus lineamientos el diseño del proyecto carecía de un diagnóstico previo que reconociera una Eficacia comunitaria y no una Eficacia gubernamental basada en la gestión de resultados.

Para el análisis del papel de la Cooperación Internacional para el Desarrollo mexicana en el proyecto (FCAPPCCA) Amaranto se abordó por medio de una Matriz FODA. Utilizamos esta metodología del Análisis FODA/ DAFO o bien SWOT Matrix, (por sus siglas en inglés), por ser una metodología que permite analizar un proyecto en base a sus Debilidades, Fortalezas Amenazas y Oportunidades para la toma de decisiones. Asimismo, en los últimos años, esta metodología ha sido considerada como una herramienta por excelencia para saber en qué fue/es bueno un proyecto de CIPD, que tuvo/tiene que mejorar y cuáles acciones debían/deben llevarse a cabo de manera más clara y organizada. En el caso que nos ocupa, se usó con el fin de demostrar cómo en algunos casos se puede adoptar este Análisis FODA como alternativa para estimar el éxito o el fracaso de una intervención, sin la necesidad de llegar a una evaluación propiamente dicha. (véase gráfico No. 1)

Gráfico No.1 Dinámica de la Matriz FODA

Fuente: Elaboración propia con información sobre ANALISIS DAFO O FODA 2017.

Para ello, se desplego cada una de las secciones internas y externas, para ser entrelazadas posteriormente con los otros campos, dando como resultado que el proyecto efectivamente nació teniendo como base un diálogo político, concentrado en la operatividad de las actividades, en la gestión de resultados y en el llenado del formato de presentación de proyectos  de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), a fin de generar una mayor transparencia de los fondos y rendición de cuentas, lo que produjo un primer análisis sobre la Cooperación Internacional mexicana en Nicaragua.

Con ello, el proyecto Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) a través del estudio de caso del proyecto Amaranto resulto parcialmente eficaz, porque efectivamente se comprobó que al haber una falta de un diagnóstico previo que identificase las necesidades y áreas de oportunidad, que a la larga favoreciera la apropiación local una vez finalizado el proyecto y un trasfondo de un significante vacío en la concepción de la eficacia a nivel comunitario persistiendo un comportamiento de una Cooperación Tradicional Norte-Sur en términos de una ayuda internacional condicionada o atada.

El FODA también evidenció que el proyecto tuvo asimismo otros puntos relevantes como el desarrollo del enfoque de género y la comercialización del Amaranto a pequeña escala con el productor local. La comercialización, como es un tema colindante en este proyecto, por lo cual, es importante reflexionar que fue un resultado indirecto de un proyecto asistencialista que, en la mayoría de los casos, la cadena productiva de productores locales no está preparada para incursionar en el ámbito del comercio.

Actualmente, el caso no refleja un interés por ninguna de las partes involucradas en continuar con este tipo de iniciativa a pesar de que se encontró como parte de la investigación un FODA con diez Fortalezas, tres Oportunidades, seis Debilidades y cuatro Amenazas. De ahí la importancia de remarcar que el estudio de caso estuvo bajo la modalidad de la Cooperación Tradicional Norte- Sur Mexicana y no en una Cooperación Sur-Sur, puesto que a veces la Cooperación Sur-Sur ignora los intereses de la política exterior que en muchas ocasiones persisten, ya que resulta difícil comprender la ayuda otorgada por México por ciertos momentos y la buena voluntad de Nicaragua de recibirla, sin el trasfondo de algún tipo de interés que cambia de un sexenio de mandato a otro sexenio. Lo anterior, especialmente, puede apreciarse en el contenido de los acuerdos de cooperación suscritos con México basados en mejorar un intercambio económico y que ha limitado el papel de la Cooperación Internacional mexicana y su eficacia.

Conclusión

La Cooperación Internacional de México a la región Centroamericana como el caso nicaragüense es considerada como una modalidad específica del sistema de la Cooperación Internacional, cuyo principal objetivo, es compartir experiencias exitosas que han sido implementadas para dar tratamiento a análogos problemas de Desarrollo.

A nivel de estudio del caso y de la investigación el Proyecto Alimentario Pre-Pos Cosecha Amaranto en materia de Seguridad Alimentaria y Nutricional se analizó que los resultados fueron en parte satisfactorios en la producción de un alimento de alto nivel nutricional que generó un alivio en la dramática situación alimentaria en Nicaragua; aunque es importante destacar que, los protagonistas locales nicaragüenses no fueron los autores de su propio desarrollo local, pues hubo una carencia de un diagnóstico previo y la apropiación del concepto de eficacia comunitaria.

Actualmente, la situación nacional de producción del Amaranto en el sector primario nicaragüense representa un reto, pues el cultivo del Amaranto tiene que ser re-introducido nuevamente a nivel local para luego generar una estrategia que pueda ayudar a combatir el hambre y la desnutrición de los sectores menos favorecidos, gracias a la alta adaptabilidad y composición nutricional de dicho cultivo.

En lo que respecta a la Cooperación Internacional mexicana es posible concluir que muchas veces en la práctica no responde a los principios fundamentales de Cooperación Sur-Sur, de manera que corre peligro de caer en el mismo esquema de la Cooperación Tradicional Norte-Sur, lo que condiciona la atención en aspectos como: la planeación de sus proyectos, su eficacia, su sostenibilidad en el tiempo y la rendición de cuentas.

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[1] Entendida como aquella que abarca el nivel de individuo, hogar, nación; y que se consigue cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a suficiente alimento, seguro y nutritivo para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, (1994). Informe sobre desarrollo humano 1994: Nuevas dimensiones de la seguridad humana, Fondo de Cultura Económica, México, pág. 28

[2] Cooperación Internacional para el Desarrollo

[3] Programa de Acción de Accra (art. 19e del PAA) APA style: Electronic references. Recuperado de: https://www.accrahlf.net/


*  Es licenciada en Derecho y Notariado Público por la Facultad de Humanidades de la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI) y Maestra en Cooperación Internacional para el Desarrollo por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Ha participado en varios cursos, talleres y diplomados, entre los cuales se encuentra: La Cooperación Procesal Internacional, la participación de la Sociedad Civil Mexicana en la Agenda 2030 y la Cooperación Descentralizada de los Gobiernos Locales. Correo electrónico: angeles2013@gmail.com