La cooperación internacional para el desarrollo con enfoque psicosocial. El caso de familiares de migrantes desaparecidos y migrantes retornados con discapacidad física en Honduras.

Por: Paola Andrea Acosta Hernández*

Resumen
La complejidad del mundo actual junto a las condiciones sociales, económicas, políticas, culturales adversas que se presentan día con día han fomentado el incremento de la migración de las personas. La migración trae muchas consecuencias no sólo para quienes la ejercen sino también para la comunidad receptora, para la familia del migrante, para las autoridades y para otros muchos actores de lo internacional que cada vez buscan incidir positivamente ante un fenómeno que no se puede controlar para así, garantizar la integridad en todo sentido de quienes tienen necesidad de abandonar su lugar de origen. Este artículo se enfoca a la asociación Médicos del Mundo y su actuar mediante la cooperación internacional para asistir a los migrantes en su camino hacia una vida mejor.

Palabras clave: Cooperación Internacional, Desarrollo, Migración, Honduras.

La cooperación internacional para el desarrollo, en su amplitud y versatilidad, explora cautelosamente temas poco divulgados de importancia global como lo es el área psicosocial de personas afectadas por la migración. El presente ensayo resalta algunos aspectos claves de un proyecto de cooperación internacional para el desarrollo con enfoque psicosocial, que podrían ser considerados para diversas intervenciones sociales y, en especial, con grupos en condición de vulnerabilidad.

Los seres humanos, independientemente de nuestro lugar de origen, estamos inmersos en un complejo e impredecible escenario mundial que plantea numerosos retos de adaptación y de cambio. Ante cada desafío presentado, se demuestra una y otra vez que las personas no somos actores pasivos e inmóviles, sino que nos activamos y operamos de acuerdo a nuestras circunstancias y al marco posible de acción. No somos espectadores indiferentes de la realidad circundante ni tampoco podemos ser encasillados en simples etiquetas, por lo que sería inapropiado ser rotulados como víctimas, vulnerables, pobres, enfermos, etc.

Las personas somos mucho más que la suma de nuestras partes, mucho más que nuestro lugar de origen, nuestro sexo, etnia, edad, posición social y nivel educativo. Somos el resultado de la interacción entre nuestras características personales, familiares, sociales y nuestras experiencias. Es aquella complejidad humana resultado de la mezcla de múltiples identidades la que caracteriza a la persona como un ser único, pero también como un ser social, determinado por condiciones micro y macro. Esta concepción psicosocial facilita la comprensión del ser humano y a la par, permite que sean atendidas con precisión sus necesidades e intereses en diversos contextos.

Esa naturaleza activa y dinámica de las personas, sumada a condiciones sociales, políticas y económicas adversas, está fomentando, entre otros aspectos, un incremento progresivo del flujo migratorio hacia diferentes partes del mundo. En el caso de Centroamérica y México, el flujo se dirige principalmente hacia el norte, y posteriormente, se suele producir un retorno forzado hacia el sur, generando múltiples y agravadas consecuencias.

Son muchos los rostros de los seres humanos afectados por la migración en Honduras: mujeres, hombres, adolescentes y niños migrantes, los voluntarios y colaboradores que trabajan con la población, la misma comunidad, sus familiares/cuidadores, entre otros[1]. Es ante tal afectación, que además tiende a aumentarse con el tiempo, que varios actores internacionales se han interesado en sumarse para que las capacidades o recursos de las personas se fortalezcan y puedan ser los verdaderos protagonistas de su historia.

Este es el caso de Médicos del Mundo (MdM) España y Médicos del Mundo (MdM) Francia, que desde el 2016 se encuentran trabajando por el acceso a la salud de las personas afectadas por la migración, en el Sur de México, Honduras, Guatemala y El Salvador, todo desde un proyecto de cooperación internacional para el desarrollo, regional y local. En Honduras, MdM ha apostado por apoyar y fortalecer las capacidades de dos tipos de organizaciones de base comunitaria afectadas por la migración: Familiares de migrantes desaparecidos (Comités “La Guadalupe”, “Amor y Fe”, COFAMIPRO) y Migrantes retornados con discapacidad física (Comisión Nacional de Migrantes Retornados con Discapacidad Física CONAMIREDIS). El proyecto está principalmente encaminado a fortalecer las capacidades de las organizaciones de base comunitaria, para que logren incidir en política pública, especialmente en temas de salud/ salud mental y vulneración de derechos humanos.

El proyecto de cooperación internacional para el desarrollo con enfoque psicosocial pone en evidencia la importancia de explorar en detalle las características de las poblaciones que se pretenden beneficiar, sus factores de riesgo y factores protectores, sus recursos personales y grupales y sus problemáticas, necesidades e intereses[2]. Es precisamente este cuidadoso análisis el que facilita que se diseñen y adapten estrategias de intervención oportunas y que fomenten en las poblaciones procesos de equidad y diversidad, sostenibilidad, productividad, participación y empoderamiento (Fernández-Baldor y Boni, (2011) a partir de Ul Haq (1995) y Sen (1999)[3]. A su vez, el proyecto promueve implícitamente los postulados del Enfoque de Acción Sin Daño en la Cooperación Internacional para el Desarrollo para prevenir daños colaterales en las poblaciones a raíz de la intervención social.[4]

El proyecto enfatiza la importancia de incluir de forma transversal el enfoque psicosocial en los análisis y actividades planteadas. Adicionalmente, al ser un proyecto regional que incluye diferentes matices para cada uno de los cuatro países, permite vislumbrar puntos fuertes, débiles, amenazas y oportunidades que pueden ser tenidos en cuenta en futuras intervenciones sociales, en temas muy diversos. A continuación, se resaltan algunas consideraciones para reflexionar:

 

Énfasis en los resultados / Énfasis en el proceso

Desde antes de tener un contacto directo con los actores intervinientes, MdM mostró tener un conocimiento cercano de la realidad de los países debido a que atendió a lo percibido y expresado por sus equipos de colaboradores localizados en la región. Esta previsión coadyuvó en el proceso de recopilación de información de la misión exploratoria del 2015 y en las estrategias propuestas.

Dicha misión exploratoria permitió confirmar y descartar información previa y ahondar en las necesidades y fortalezas de las diferentes instancias u organizaciones disponibles. MdM realizó un análisis de actores estatales, organizaciones de apoyo y organizaciones de base comunitaria, para conocer sus alcances en cada país. En el año 2016 propuso una Estrategia de Intervención regional y posteriormente una Estrategia Plurianual del 2017 al 2019, donde se tuvieron en cuenta los aportes y sugerentes de los equipos de MdM en la región.

Los documentos del proyecto registran los ajustes realizados a las estrategias de intervención del 2016 y del 2017-2019. Se presenta una permanencia de temas que consideran centrales (incidencia política, fortalecimiento de capacidades, enfoque psicosocial, cuidado de las personas) y la ausencia de otros (alianza con organizaciones de apoyo, capacitación a actores estatales), estos últimos corresponden a aspectos externos, sobre los que podían tener poca incidencia.

Producto del seguimiento realizado en Honduras y del contacto cercano con la población, en el 2017 se incluyeron en el proyecto a los comités “Amor y Fe” y ”La Guadalupe”. El admitir organizaciones de base que no están legalmente constituidas y con grandes debilidades en su funcionamiento, es un reto y una oportunidad para MdM, que lo diferencia de otros actores de la cooperación internacional para el desarrollo, que podrían condicionar de formas variadas la cooperación que pretenden otorgar. [5]

Se trata de un proyecto de cooperación que evidentemente ha estado respondiendo a un proceso con diversos ajustes que se van considerando pertinentes o que se tuvieron que ir adoptando, debido a la disponibilidad de recursos, a los parámetros establecidos por los actores donantes o a las condiciones internas y externas cambiantes. No dejan de lado los resultados, pero no es su único interés.

Visión Regional/Visión Local

MdM considera provechoso el adoptar un enfoque regional del proyecto, creyendo que así se puede lograr un impacto de mayor alcance. El aferrarse únicamente a esta postura, puede generar diversos riesgos. Entre los países, a nivel local, se presentan grandes diferencias en aspectos como: tipo de población afectada por la migración, recursos materiales, locativos y humanos con los que cuentan, estar legalmente constituidas o no, impactos psicosociales de la experiencia migratoria, condiciones sociopolíticas del país, entre otras.

Se estima pertinente que además de adoptar una visión regional, se examine a profundidad la situación de cada país y de cada comité o comisión a la que se está apoyando, es decir, las condiciones macro y micro. Así mismo, pensando en una visión regional, sería necesario establecer y fortalecer las redes de organizaciones relacionadas y eso solo es posible si existe una actitud autoreflexiva y una voluntad de cambio e interés por parte de las organizaciones. La conformación de redes dinámicas sigue siendo un reto pendiente.

Análisis autocrítico de MdM

MdM realiza análisis críticos de su labor en el proyecto y posibles impactos en las personas. Ha elaborado matrices FODA regionales (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) y encuentros mesoamericanos, emitiendo documentos de los análisis realizados. En dichas exploraciones reconocen los avances y temas pendientes, proponiendo estrategias de acción.

Una de las varias fortalezas de Médicos del Mundo España tiene que ver con su capacidad autoreflexiva. La autoobservación es un elemento clave para reajustar procesos y acciones y a la vez es un mecanismo de consulta que permite hacer sentir escuchados y comprendidos a sus colaboradores. En la medida en que se comuniquen las prácticas de éxito, pero también las dificultades afrontadas, se puede llegar a mitigar y prevenir los riesgos tanto para las personas, como para el proyecto.

Fortalecimiento de Capacidades: Diferencia de visiones/Complementariedad de visiones

Con relación al fortalecimiento de capacidades, en general se evidencia una complementariedad entre las tres visiones registradas en el estudio (visión regional del Referente para América Latina, visión local del Referente para Honduras y visión de líder de la organización de base comunitaria CONAMIREDIS).

La visión regional refleja un conocimiento general de las poblaciones a beneficiar, pero más detallado del proyecto; la visión local mostró un conocimiento cercano de las condiciones en las que se encuentran las poblaciones, haciendo alusión principalmente al qué o a los resultados o fines últimos que se desean alcanzar.

Por su parte, la visión de la líder de CONAMIREDIS evidencia en detalle la realidad de la población, el grado de afectación o vulnerabilidad y los mecanismos oportunos para responder a las necesidades identificadas. Ésta mirada parece conocer de forma clara las estrategias necesarias o el cómo se implementarían dichos mecanismos en el proceso. En suma, se trata de propiciar la complementariedad de las visiones disponibles, comprendiendo así que los resultados dependen del proceso.

Aportes del Enfoque Psicosocial y del Enfoque de Acción Sin Daño

El Enfoque Psicosocial se vincula directamente con el fortalecimiento de capacidades de las personas. La guía Abriendo Fronteras con el corazón (2014: p.29), elaborada por diversas organizaciones de la sociedad civil en México y Centroamérica, reflexiona en torno a los impactos psicosociales que trae consigo la migración y considera que “fortaleciendo a las personas en su dimensión personal, emocional y espiritual, éstas tienen mayor capacidad y posibilidad de organizarse en redes, construir relaciones de solidaridad y apoyo, y, de esta forma construir alternativas o propuestas para resolver la situación en la que se encuentran”. Es de resaltar que la demanda de una intervención y apoyo a nivel psicosocial surgió de las mismas organizaciones de base, lo cual por sí mismo ya es un indicador favorable para el proyecto.

En cuanto al Enfoque de Acción Sin Daño, muchas de las posibles afectaciones se generan cuando los sistemas de oferta de cooperación internacional y financiación son dominantes e impositivos, cuando no existen canales eficientes de comunicación que retroalimenten las necesidades identificadas y las consecuentes acciones a seguir y cuando se crean dependencias nocivas entre las partes involucradas (Rodríguez, 2008).

Otra acción con potencial de generar daño es la rivalidad entre diferentes actores institucionales en una zona determinada. La competencia, la desconfianza y la débil comunicación para establecer redes entre dos o más actores en la consecución de objetivos comunes no solamente dificulta la obtención de resultados, sino que también puede debilitar las capacidades de las personas y su participación.

Los cuidados de las personas

Se trata de contribuir de forma específica al bienestar de los y las líderes de las organizaciones de base, familiares de migrantes desaparecidos, familiares de migrantes retornados con discapacidad física y los mismos colaboradores y voluntarios de MdM de origen nacional e internacional. El apoyo entre las personas o apoyo de pares (grupos de ayuda mutua, grupos de contención emocional) es una característica propiciada de forma natural en las organizaciones de base comunitaria.[6]

Para seguir reflexionando

La cooperación internacional para el desarrollo abarca una amplia gama de concepciones que dependen del lugar desde el que se enuncian. Guarda relación con el tipo de desarrollo que se persigue, de los actores implicados y sus intereses, así como del tipo de relaciones que se entretejen en los diferentes momentos de la interacción: antes, durante, después. Es el resultado, pero también y principalmente el proceso, valorado desde la mirada de quienes participan o no en el mismo. Obedece a los aprendizajes recuperados, a las reflexiones autocríticas y a las decisiones tomadas por las personas en el camino de la propia intervención social.

Tal como lo refiere Anderson (1999, p.164), “Aunque las políticas de las sedes centrales determinan la definición y el estilo de los programas en términos generales, (…) las personas tienen opciones y un margen para asegurar que su parte del proceso produzca menos daño y más beneficios”. Esta visión produce esperanza ante la posibilidad de influir en los demás y en el entorno con el fin de optimizar los beneficios y prevenir posibles daños de una intervención.

Quedan muchos temas pendientes para explorar, como profundizar en la relación dada entre migración, desarrollo y cooperación internacional (González, 2014). Para comprender, atender y responder ante las actuales realidades complejas, es importante favorecer un diálogo consiente entre las disciplinas.  Es el momento de facilitar puentes entre las disciplinas, pero también de establecer caminos entre los académicos, las organizaciones y la sociedad civil, si se desean lograr cambios sustanciales en la sociedad y en la gran diversidad reflejada en las personas.

 

Bibliografía

Abriendo Fronteras con el Corazón, (2014). Guías para la aplicación del enfoque psicosocial en contextos migratorios. Ciudad de Guatemala, Guatemala. p. 29.

Anderson, M., (1999). Do no harm How aid can support peace or war. Boulder London: Lynne Rienner Publishers. p.164.

Anderson, M., (2009). Acción sin daño: cómo la ayuda humanitaria puede apoyar la paz o la guerra. 2 Ed. Bogotá: Ántropos. p. 13.

Antares Foundation (2012).Gestión del estrés en trabajadores humanitarios. Guía de buenas prácticas. Tercera edición.

Beristain, C. y Dona, G., (1999). Reconstruir el tejido social. Un enfoque crítico de la ayuda humanitaria. Grupo de Acción Comunitaria.

Fernández-Baldor, A; Boni, A. (2011). Evaluación de proyectos de cooperación para el desarrollo. Una contribución desde el enfoque de capacidades. Ponencia presentada en el V Congreso de Universidad y Cooperación al Desarrollo. Cádiz, 6-8 de abril.

Fried, D., (2008). Diálogos generativos. En Diálogos Apreciativos: el socioconstruccionismo en acción, comp. Gabriela Rodríguez Fernández, 17-48. País Vasco-Madrid: Instituto Internacional de Sociología Jurídica Oñati-Editorial Dykinson

García, A., (2008). Identidades y representaciones sociales: la construcción de las minorías. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas 18. Universidad de Murcia.

González, M. (2014). Migración y codesarrollo: una forma de cooperación internacional en el siglo xxi. Caso Ecuador – España. Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Facultad De Relaciones Internacionales. Bogotá D.C.

Jubeto, Y. & Larrañaga, M., (2014). El Desarrollo Humano Local desde la equidad de género: Un proceso en construcción. ISBN: 978-84-89916-88-3.Hegoa. Universidad del País Vasco.

MdM España y Francia, (2016). Estrategia Plurianual 2017 a 2019 Proyecto Migrantes TNAC México. Estrategia de País/Región.

MdM España y Francia, (2017). Balance año 1 Proyecto regional migrantes en la región mesoamericana Médicos del Mundo España y Médecins du Monde France. 1 de Mayo 2016 – 30 de abril 2017. p.1.

MdM España y Francia, (2017). Estrategia Mesoamericana para Migración y Desplazamiento Forzado de Médicos del Mundo: p.6

Rodríguez, A., (2008). El enfoque ético de la acción sin daño. Especialización en acción sin daño y Construcción de Paz. Universidad Nacional de Colombia. p.16.

[1] La migración implica múltiples adaptaciones en cortos periodos de tiempo, debido a todos los cambios y la constante exposición a diferentes estresores, por lo que problemas sociales y emocionales previos podrían llegar a exacerbarse en la persona, mientras que pueden aparecer otras dificultades. Muchas de las personas migrantes son afectadas por diversas pérdidas y todas están atravesando un proceso de duelo por el alejamiento producido con personas, lugares y condiciones de vida anteriores al desplazamiento. Los impactos psicosociales dependen de la combinación entre las características personales y experiencias tenidas durante la migración, generando entre otros, cambios en la identidad (García, 2008).

[2] Al referirse al Enfoque Psicosocial, Beristain (1999), asegura que sería necesario partir de un análisis exhaustivo y realista de los problemas y necesidades de las poblaciones, teniendo en cuenta el contexto concreto en el que se trata de insertar la o las acciones. Al hacer referencia a lo psicosocial se habla del impacto que implica lo social en la salud mental de las personas, por lo tanto, a los determinantes sociales de la salud.

[3] Los cuatro principios propuestos inicialmente por Ul Haq (1995) y Sen (1999), son retomados por Fernández- Baldor y Boni, (2011) para la valoración práctica de un proyecto de cooperación internacional para el desarrollo, enfocado en el fortalecimiento de capacidades, desde una perspectiva de Desarrollo Humano. Surge como una propuesta alternativa y crítica de la valoración tradicional realizada a los proyectos, donde se concibe el desarrollo apenas como un crecimiento económico, el cual en muchos casos beneficia intereses de élites y profundiza en las desigualdades y en la pobreza global (Jubeto y Larrañaga, 2014).

[4] El Enfoque de Acción sin Daño ASD surge de la preocupación de algunas agencias de cooperación internacional, en especial de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE, después de analizar las graves consecuencias ocasionadas por la ayuda humanitaria y la cooperación internacional en algunos contextos. El Enfoque de ASD hace alusión a los “impactos negativos o efectos no deseados, producidos por las intervenciones de agentes externos (a través de proyectos humanitarios o de desarrollo), en las comunidades que viven en contextos de conflicto de diversa naturaleza” (Rodríguez, 2008, p.16).

[5] Revisar fragmentos del Balance año 1 Proyecto regional migrantes en la región mesoamericana, estrategia plurianual y estrategia mesoamericana de MdM en la tesis: “Del imaginario a la práctica: Un proyecto de cooperación internacional para el desarrollo con enfoque psicosocial para familiares de migrantes desaparecidos y migrantes retornados con discapacidad física en Honduras”

[6] Los grupos de ayuda mutua se cimientan en los recursos propios de las personas, buscando desarrollar sus capacidades y respetando siempre la autonomía personal (Fried, 2008), la fuerza del apoyo mutuo trasciende a los mismos grupos y tiene un efecto en el trabajo comunitario y de redes (Beristain, 1999). Si los cuidados son abordados antes, durante y después y en los niveles de autocuidado, cuidado de pares y cuidado institucional, se obtendrían beneficios múltiples para todas las personas implicadas en el proyecto y no sólo para los beneficiarios directos e indirectos (Antares Foundation, 2012).

*  Es Psicóloga Especialista en Salud Ocupacional y Protección de Riesgos laborales (UPTC Colombia), Maestra en Cooperación Internacional para el Desarrollo (Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora México) y cuenta con el Diplomado de primeros auxilios psicológicos para personas migrantes, refugiadas y desplazadas (México).